Las carnes, los huevos, lácteos, los granos básicos, las tortillas, pan francés, verduras y frutas han sido de los productos que más incrementos han sufrido en los últimos años.

Maribel Estrada ha llegado a hacer sus compras al Mercado Central de San Salvador con la esperanza de comprar los alimentos para la quincena. Frijoles, arroz, pollo, azúcar y verduras son algunos de los productos que anda buscando y para lo que le alcanza el dinero.

Así como Maribel muchos compradores ajustan sus presupuestos haciendo prioridades en las compras debido al alto costo de los precios en la canasta básica.

Por su parte Marta Gálvez tiene años de vender carne en el Mercado Central y asegura que las ventas han disminuido ya que muchos ya no compran por que no les alcanza el dinero “No solo se trata que la gente no compre, sino que también nosotros dejamos de percibir lo que antes ganábamos y es entendible la gente hace prioridades”.

Además agrega que como en el país ya no se produce carne por las sequías y los ganaderos ya no quieren producir porque no les rinde, por eso tienen que importarla desde Nicaragua lo que hace que los costos incrementan y los clientes no pueden comprar.

Le puede interesar: Costo de la canasta básica subió $47 en dos años, señala informe UFG

Luis González, director de incidencia de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES) durante el foro “Unidad por la sostenibilidad ambiental, la defensa del territorio y la resiliencia” advierte que el país ya existe una crisis alimentaria. “Tenemos una crisis que se ha venido agravando desde el 2020 con la pandemia, inviernos bien copiosos que han hecho que se pierda alimentos, este año el efecto de El Niño ha hecho que la gente pierda mucho o coseche menos”.

Las carne de res son de los productos que los salvadoreños han dejado de consumir por su elevado valor.Foto EDH/ Jessica Orellana

Además agrega que “la economía no está creciendo y eso se ve reflejado en los ingresos de la gente y en la inflación y eso no se puede negar, la gente lo siente en carne propia, hemos tenido la canasta básica más cara de la historia. Si uno va al mercado o a las mismas comunidades, lo que la gente dice es que los precios están hasta las nubes”.

Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), unos 8 millones de personas en Centroamérica ya sufren de hambre de moderada a severa, ante los elevados precios de los alimentos y la dependencia de los mercados. Además, se espera que aumente la proporción de hogares en situación de inseguridad alimentaria a nivel de crisis o emergencia.

“La FAO está hablando de que pueda haber una crisis alimentaria es decir una hambruna a finales de este año e inicio del otro y nos preocupa que por parte del gobierno no exista una política pública de seguridad y soberanía alimentaria, acciones claras que considere la creciente crisis” añade Luis González.

Lea también: Difícil panorama económico para el resto del año: UFG

De acuerdo con un informe de perspectiva sobre la inseguridad alimentaria aguda para junio y noviembre de 2023, de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación FAO y del PMA, El Salvador es uno de los países con serios problemas de hambre en el mundo y se estima que casi un millón de salvadoreños enfrentan hambre.

El pollo es de las proteínas que se han visto en reducción en el consumo de los salvadoreños. Sus precios rondan entre $1.50 y $2.00 la libra. Foto EDH/ Jessica Orellana

Para González es necesario crear una ley de cambio climático, una ley de soberanía alimentaria, que se le quite el IVA a los productos de la canasta básica alimentaria además de crearse una reserva nacional de alimentos y además que se le apueste a una diversificación agrícola con semillas más resistentes al clima que tenemos y así poder solventar la crisis alimentarias y que la gente no pase hambre.

Las proyecciones climáticas indican que existe una probabilidad mayor al 90% de que el fenómeno de El Niño continúe hasta finales del año 2023, y se pronostica un evento con intensidad moderada a fuerte que se mantendrá hasta el 2024, aumentando las posibilidades de fenómenos climáticos extremos, según la Oficina de Administraciones Oceánicas y Atmosféricas (NOAA).

Hasta el 4 de agosto, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales registró tres eventos de sequía meteorológica en el país, con un máximo de siete días secos consecutivos y diversas comunidades han reportado pérdidas de sus cosechas de subsistencia, sin que el Estado adopte medidas que respondan a sus necesidades.

“De primera mano como organizaciones podemos decir que sí se han presentado pérdidas y entre ello las altas temperaturas que se han presentado han disparado las plagas y eso ha hecho que los cultivos se dañen, lo que hace que haya disminución en la disponibilidad de alimentos y encarecimiento de los precios; lo que debería obligar a tener protocolos nacionales como país ante una crisis alimentaria” comenta Blanca Meléndez, coordinadora del Programa de Riesgos de Sequías de Asociación Fundación para la Cooperación y el Desarrollo Comunal de El Salvador (CORDES).

También: De cada $100 que se producen en El Salvador $85 ya se deben, según ICEFI

Menos acceso a alimentos
Para González las encuestas han señalado que la población está sacrificando su alimentación frente a los altos costos de la vida. Una encuesta de la Universidad Francisco Gavidia señaló que el 64.3% ha reducido el consumo de algunos alimentos, principalmente proteínas, esto se confirma con los datos de la Oficina Nacional de Estadística y Censos (ONEC).

La canasta urbana subió $15.30, que equivale al 6.5% a junio de 2023. En los dos últimos años, entre junio de 2021 a junio de 2023 aumentó $47.05, es decir, 23.1%. En junio de 2021, el costo de la canasta básica en la zona urbana era de $203.72, para el mismo mes de 2022 el costo ascendió a $235.47, un aumento de 15.6% y para junio de este año llegó a $250.77.

Los lácteos es de los productos que tienen variación en los precios y que se refleja en su bajo consumo. Foto EDH/ Jessica Orellana

Las carnes (res, cerdo y aves), los huevos, los granos básicos, las tortillas, pan francés, verduras y frutas han sido de los productos que más incrementos han sufrido en los últimos años.

Y es que los salvadoreños han visto un incremento en los costos de varios productos de consumo alimenticio “los plátanos están a 3 por $1 dólar, la papa una libra y media a dólar, las cuatro onzas de queso a $1 dólar, el pollo la libra a $1.50 la entrepierna, la pechuga a $2 dólares, el frijol está hasta $1.50 en algunas partes. ¡Todo está caro!” comenta con desánimo Lucía, cliente del mercado.

Y es que el costo de la canasta básica que calcula la ONEC toma como base el consumo de alimentos que realiza una familia de cuatro integrantes, por lo que una familia con más miembros, o que se sostenga con un solo salario, tiene que sacrificar muchas necesidades para cubrir otras.

Esta situación también ha sido advertida por encuestas realizadas por FUNDAUNGO quienes han señaló que el 63.6% de los hogares dejaron de comprar algunos alimentos por el aumento de precios, un 58.3% redujo la cantidad servida en cada comida, un 69.9% dejó de comprar al menos una vez, carne, pollo o pescado en el último trimestre, un 53.7% dejó de comprar frutas o verduras, 37.8% granos básicos, y 18.2% de los hogares se quedaron sin poder realizar al menos un tiempo de comida.

Mientras tanto, ante el alza en los precios, los salvadoreños tienen que hacer malabares para ajustar el dinero llevando menos productos por la misma cantidad de dinero o suprimiendo otras para llevar lo necesario para solventar la alimentación de sus hogares.



Source link

Por ahed