Los albos no ha podido volver a reencontrarse con el triunfo. No encontraron el gol frente a los cucheros y sumaron su tercera paridad seguida. Buen negocio de los santarroseños

Tenía esperanza de salir de los empates, pero no se le dio. Alianza FC terminó anoche con un empate frente a Municipal Limeño (0-0), con lo que firmó el tercero seguido y el quinto del torneo. Los albos se quedan con 14 puntos, y amanecen siempre terceros, mientras los cucheros se quedan con ocho.

Hubo propuesta en ambos sectores. Un equipo cuchero que permitió un juego abierto y buscó manejar el partido, pero lo tuvo más claro durante los primeros cuatro minutos, con dos jugadas ofensivas y peligrosas encimadas en la cabaña del portero Mario González.

Mientras Alianza esperaba, tranquilo, y de a poco se hizo de la posesión del balón, con mejores transiciones desde la media y tomó control del partido. Sin embargo, la más clara la tuvo al 13’, luego de un tiro libre de Marvin Monterroza, que cabeceó Juan Carlos Portillo, pero el balón se estrelló en el poste.

Foto: EDH/Yessica Hompanera

Siguieron dominando los albos, pero Limeño estaba tranquilo. Mantuvo el orden y esperaba las contras. De hecho, fue así como Luis Landín tuvo una gran opción que no pudo quebrar a marco. Al 22’, el mexicano robó un balón suelto que no pudo recuperar Henry Romero, ganó la espalda y obligó a Mario González a salir, pero no pudo alcanzar el balón para realizar el quiebre y marcar a puerta.

Antes de la media hora de partido, el juego tenía mucha movilidad y ofensiva, sobre todo alba. La presión local mantenía alerta al portero Yimmy Cuéllar, y su última línea estaba atenta y se redoblaba como bloque defensivo. No tenía espacios libres Alianza para poder encontrar el primero.

El cuadro oriental dejaba solo en punta a Landín y poblaba la media, como medio para meter balones largos y hacer transiciones largas. Pero los albos manejaban más el balón y Yerson Tobar conectó al menos dos ocasiones de presión, pero la definición no estaba fina.

El partido siguió con buen ritmo, sin pausas, pero Limeño no se confiaba. Buscaba llegar por los laterales e hizo cambiar de banda a Elvin Alvarado, para moverse por la derecha. Mientras el equipo capitalino se fue al descanso con la misma intensidad, pero sin poder destapar el gol. Disparos de media distancia, pero sin peligro.

Foto: EDH/Yessica Hompanera

La vuelta del complemento no cambió el ritmo. Y ambos técnicos optaron por mantener al mismo equipo que estaba rindiendo. Pero volvió a ser Tobar el que puso otro susto a Limeño, con un cabezazo de riesgo, pero estaba adelantado (50’). Después, fue con una llegada en velocidad de Ezequiel Rivas, pero que no terminó de conectar.

Aunque Alianza tenía control del partido, no era suficiente. Los orientales se defendían acertados, pero no retrocedieron. El empate no era malo para Limeño, por lo que siguió aguantándolo. En la recta final, los cambios llegaron en los dos equipos para sostener el juego, pero con la necesidad de encontrar el quiebre para hacer la diferencia.

Ni eso permitió que se abrieran otros espacios distintos de lo que se había visto en el partido. Cerró más seguro el conjunto santarroseño, estuvo fino ante las jugadas de empuje blanco como una de Emerson Mauricio, frente a puerta, y sufrió en los últimos minutos, pero no cayó en ansiedad, ni en imprecisiones. Aún y cuando tuvo a un Alianza que lo perdonó.

No encontró el conjunto capitalino las chances para marcar. Creó hasta el último momento, pero tuvo su mérito Limeño, que aguantó todo para llevarse un punto a domicilio. Y volvió a dejar a Alianza con un empate y sin poder sonreír.

VOLVER A PORTADA



Source link

Por ahed