Organización Meteorológica Mundial (OMM) dice que “no vamos al fin del mundo” .

El planeta tuvo, con el pasado agosto, los tres meses consecutivos más calientes desde que existen registros, según los datos confirmados por el servicio dedicado al cambio climático Copernicus.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha anunciado que por un margen considerable, el pasado mes fue el agosto más  caliente desde que hay medidas y el segundo más caliente entre todos los meses, después de que este último julio rompiera todos los  récords.

Se ha estimado que agosto ha estado en 1.5 °C (Celsius) por encima de la era preindustrial situada entre 1850 y 1900, y el año 2023 se considera hasta ahora (con mediciones realizadas de enero a agosto) el segundo más caliente después de 2016.

En ambos años -2016 y 2023- se ha desarrollado El Niño, un poderoso fenómeno climático que aumenta las temperaturas de las aguas del Pacífico oriental ecuatorial y acentúa ciertos fenómenos meteorológicos en distintas partes del planeta, como abundantes lluvias o sequías.

El observatorio Copernicus, de la Unión Europea, anticipó que el 2023 será probablemente el año más caluroso de la historia tras confirmar que las temperaturas medias mundiales durante los tres meses del verano boreal (junio-julio-agosto) fueron las más elevadas desde que se tiene registro.

Canículas, sequías, inundaciones o incendios azotaron durante ese verano boreal Asia, Europa y América del Norte, en proporciones dramáticas y a veces inéditas, con pérdidas de vidas humanas y grandes daños en las economías y el medioambiente.

El Hemisferio Sur, con récords de calor en pleno invierno austral, también se vio afectado.

This photo taken on October 19, 2021 shows a farmer harvesting rice at a paddy in Shenyang in China’s northeastern Liaoning province. (Photo by AFP) / China OUT

“Desde 120.000 años”

“La estación junio-julio-agosto 2023”, que corresponde al verano en el Hemisferio Norte, “fue de lejos la más cálida jamás registrada en el mundo, con una temperatura media mundial de 16.77 °C”, afirmó Copernicus.

Es 0.66 °C por encima de la media en el periodo 1991-2020, que ya registró una subida de las temperaturas medias del planeta debido al calentamiento climático causado por la actividad humana. Y superior -unas dos décimas- del anterior récord en 2019.

Este julio fue el mes más cálido jamás registrado, y agosto se convirtió en el segundo, precisó el observatorio.  Y en los ocho primeros meses del año, la temperatura media del planeta está “solo 0.01 °C por detrás de 2016, el año más caluroso jamás registrado”.

Pero este récord pronto caerá, teniendo en cuenta las previsiones y el regreso en el océano Pacífico del fenómeno climático de El Niño, que conllevará más calentamiento.

 “Teniendo en cuenta el calor en exceso en la superficie del océano, es probable que 2023 sea el año más cálido (…) que haya conocido la humanidad”, declaró a la AFP Samantha Burgess, jefa adjunta del servicio de cambio climático (C3S) de Copernicus.

La base de datos de Copernicus remonta a 1940, pero puede compararse al clima de los milenios anteriores, establecido gracias a los anillos de los árboles y a los núcleos de hielo, y sintetizado en el último informe de los expertos en cambio climático de la ONU (IPCC).

A partir de esta base, “los tres meses que acabamos de vivir son las más cálidos desde hace alrededor de 120,000 años, es decir, desde el principio de la historia de la humanidad”, afirmó Burgess.

La temperatura del mar

Las observaciones del servicio Copernicus, financiado por la Unión Europea, indican que en el pasado agosto las temperaturas mensuales de la superficie del mar fueron las más elevadas que se hayan registrado -comparadas con cualquier otro mes del año- y se situaron en 20.98 grados. Así, el mes pasado se excedió cada día las temperaturas récord anteriores, correspondientes a marzo de 2016.

Otro aspecto que refleja los dramáticos cambios en el clima es la reducción de la capa de hielo del Ártico, que se mantiene a un nivel récord bajo para esta época del año, con un valor mensual 12% más bajo que la media.

Se trata de la mayor anomalía negativa para agosto desde que empezaron las observaciones por satélite en esa zona del planeta, a finales de los años setenta.

“El colapso climático ha comenzado”, lamentó hace unos días el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. “Nuestro clima está implosionando más rápido de lo que podemos hacer frente, con fenómenos meteorológicos extremos que afectan a todos los rincones del planeta”, alertó en un comunicado, recordando que “los científicos llevan mucho tiempo advirtiendo de las consecuencias de nuestra dependencia de los combustibles fósiles”.

“No es el fin del mundo”

Sin embargo, el secretario general de la OMM,  Petteri Taalas, recordó que el Hemisferio Norte ha vivido en los últimos dos meses “un verano de todos los extremos” y que esto ha ocurrido antes de que el fenómeno de El Niño despliegue todo su impacto, que en general se registra en el segundo año de su desarrollo, es decir en 2024.

“Lo que estamos observando es una clara consecuencia del calentamiento de los sistemas climáticos”, sostuvo el director del Servicio de Cambio Climático de Copernicus, Carlos Buontempo. Pero Taalas hizo un llamamiento a las personas, sobre todo de generaciones jóvenes, que comienzan a sentir la llamada “ecoansiedad” por el cambio climático, asegurando que los efectos de éste pueden mitigarse.

“A los jóvenes que sienten pánico les transmito el mensaje de que no vamos hacia el fin del mundo, de la humanidad o de la biosfera; tenemos un porvenir por delante con varias escalas de gris”, subrayó el experto finlandés en una rueda de prensa para analizar la actual situación del cambio climático.

El primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis afirmó este sábado que Grecia, golpeada este verano por “los incendios y las inundaciones más graves de su historia”, sufre con el cambio climático una “guerra en tiempos de paz”.

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Por ahed